Macroeconomía en tiempos del coronavirus

Por ANTONIO MOLINA

La constante línea que nos impone el coronavirus, marcando minuto a minuto su avance en el país, viene cargada de incertidumbre y de un estado de sopor que es más bien una mezcla de angustia y desesperanza que, sin embargo, no elimina ni reduce en lo más mínimo el efecto real de la crisis económica que nos aprieta y que estamos disimulando con los temores de la pandemia.

Los políticos de profesión, los analistas económicos y sociales, sociólogos y antropólogos guardan silencio y los actores políticos –oficialistas y de oposición– solo alcanzaron a decir que <<iban>> a consensuar las medidas anunciadas por el gobierno y que requieren de la aprobación de la Asamblea Nacional y entonces la pandemia salvadora apareció e impuso el silencio sobre la crisis económica que está ahí, que no ha desaparecido.

Pero, otros conductores sociales concomitantemente al tratamiento de los efectos del coronavirus y las medidas de movilización no se han desentendido de la crisis económica y más bien han estructurado ideas concretas, viables, no traumáticas y perfectibles que vale la pena recogerlas. Una de esas propuestas fue planteada por el economista Galo Cabanilla, un hombre de la academia, estudioso de la realidad nacional y que está convertido en el infatigable promotor de la plataforma virtual PIENSA ECUADOR donde se plasman las problemáticas fundamentales de la sociedad ecuatoriana y se esbozan alternativas, ajenas al partidismo y que más bien están orientadas a procurarnos el bienestar que merecemos.

¿Qué plantea Cabanilla?… Cosas muy sencillas, explicadas con sencillez. ”Hay que redefinir el rol del Estado” porque las políticas estatales deben contribuir a las finanzas públicas y al sostenimiento de la dinámica productiva interna así como al fortalecimiento de la dolarización. Coherencia total.

Y algo más claro todavía: “Es necesario poner la infraestructura productiva del país al servicio de la ciudadanía”, el pueblo, en definitiva. ¿Pero y los medios para hacerlo? El presidente Moreno cree que los servidores públicos deberían aportar el 5% de sus salarios, por esta única vez; y, la clase media que constantemente busca superarse y que con tanto esfuerzo adquiere –endeudándose– un vehículo de costo mayor a los 20 mil dólares y por ese afán de superación económica y social debe pagar el 5% del valor de su carro. Absurda manera de financiar los errores económicos del Gobierno y por eso es que nos resulta atractiva la propuesta de Cabanilla.

Veamos: A) Imposición de una tasa de contribución especial a la banca privada de un 5% sobre su patrimonio. Todos sabemos que la banca privada ecuatoriana es una de las más sólidas de la región gracias a su manejo responsable de los fondos de los ecuatorianos depositantes que permitieron que ese patrimonio creciera. Se recaudan 250 millones por impuestos a los bancos. No hay mariposas en el aire, hay realidades incontrastables: la banca es el sector más pudiente del Ecuador.

B)  Emisión de un decreto de emergencia económica reduciendo la tasa de interés de los créditos otorgados a los sectores productivos, en aras de preservar las plazas de trabajo e incrementarlas para aumentar producción y productividad. El planteamiento es sensato ante la crisis y porque la reactivación nos beneficiará a todos: a prestamistas a deudores.

C) Contribución especial del 5% sobre los montos con que se beneficiaron las empresas en el proceso de remisión de deudas e intereses, condonaciones que se dieron el año anterior. Ni un solo dólar saldrá del bolsillo de los empresarios sino de los beneficios que les otorgó el Estado, que se nutre solo de 200 millones vía impuestos, muchos escamoteados como las obligaciones al IESS.

D) Moratoria para el pago de capital de los créditos hipotecarios por 12 meses sin imponer ningún recargo por concepto de intereses. Será aliviada la carga que pesa sobre la gente que efectuó la mayor inversión familiar al adquirir una vivienda que no quiere perder porque sus ingresos no le alcanzan para evitar el embargo. Igual planteamiento de moratoria para créditos de consumo. La ejecución de los procesos coactivos produjo 1.485 millones.

E) Moratoria de capital por 6 meses para los sectores productivos que hubieren obtenido créditos en la banca pública (Banecuador, CFN y BDE); y, la eliminación inmediata de la Central de Riesgo de los deudores que consten en ella sin procesos judiciales en su contra y que tengan una antigüedad mayor de 5 años.

Estas propuestas de Galo Cabanilla apuntan a donde el Gobierno de Lenin Moreno no quiere apuntar o a donde los intereses no le permiten mirar aún a sabiendas que la crisis es estructural, de fondo.

Pero lo más importante de estas propuestas es que tienen un costo social mínimo, no pesarán sobre las cabezas del pueblo, de la gente común, de la que vive el día a día y ha perdido la fe en un futuro de prosperidad a que tiene derecho. Si el coronavirus lo permite, en unos días más estaremos dedicados a encontrarle una salida a la crisis económica, tarea en la que necesariamente debería considerarse este pliego de propuestas de Cabanilla, un académico que piensa en el país en tiempos del coronavirus.

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